Todos nos lo hemos preguntado alguna vez, pero nadie sabrá jamás cuál es el verdadero sentido de la vida. Lo único que todos y cada uno de nosotros sabemos con certeza, es el objetivo de nuestra existencia. ¿Para qué nacimos? Para morir.
Morir. Vivir. A veces tienen el mismo significado, y en otras ocasiones, les separa un abismo. Técnicamente, morir, es no tener vida, y vivir, no estar muerto. Pero sin embargo, podemos observar que esa teoría, tiene sus fisuras, porque todos nosotros conocemos personas que viven, y que murieron hace mucho. Y por el contrario, gente que ya no está en este mundo, pero que aún sigue viva. La única diferencia entre vivir, y estar muerto, es la memoria. Nadie
morirá jamás, mientras haya amor de por medio. Mientras se le recuerde.
El amor. ¿Qué es el amor? Aquello que te mata, y te hace vivir al mismo tiempo. ¿Y el odio?Es el mismo concepto. Odiar a alguien, hace que cada segundo mueras un poco, y a la vez, que aumenten tus ganas de vivir. Aunque sea para seguir odiando. El odio es amor podrido. Y el amor, es odio reducido a la nada. Uno no puede vivir sin el otro. Si sos capaz de amar, también lo sos de odiar. Los dos sentimientos, en algún momento de la vida, te hacen sufrir.
La vida.. es esa sensación de frescor que te inunda cada mañana. Es ese rayo de sol que ilumina tu cara en un día nublado. Es ver un arco iris en medio de la oscuridad. Es escuchar la canción que te gusta. Y también la que no te gusta. Es ver una sonrisa. Es llorar. Es creer en vos. Es sentirte joven. Es caerte, y también levantarte. Es intentarlo. Es poder. Es querer. Es amar.
La vida, es vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario